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Historia del Potaje Gitano

No se puede conocer la historia del Potaje Gitano sin saber primero como surge

Orígenes e historia de la Hermandad de Los Gitanos

 

Nacida en 1.956, como el feliz resultado de la estrecha convivencia existente en estas tierras andaluzas, entre payos y gitanos. Representa uno de los mejores frutos de esta sorprendente y maravillosa fusión, que alcanza en el crisol de Utrera su máxima manifestación. Donde quizás el fiel de la balanza se decante hacía lo gitano, no tanto por la abundancia de sus componentes (un importante colectivo), cuanto por su especial idiosincrasia que ha impregnado de sensibilidad el alma utrerana sobre todo en el cante y en el baile, dándole esa fama y universalidad por todos reconocidos.

En la noche grande de Utrera, sin lugar a dudas su Salida constituye el momento de la Semana Santa Utrerana que mayor aglomeración de público congrega.

La idea de fundar una hermandad de penitencia parte de aquel singular gitano llamado Diego Torres Vargas, tras su regreso a Utrera después de vivir durante varios años en el norte de África. Diego por entonces solía asistir asiduamente a una tertulia que se reunía en la terraza del Bar Onuba de la Plaza del Altozano.

El 30 de Abril de 1.956, un grupo de fieles, entre los que se encuentran los miembros de la tertulia, algunos gitanos y otros estrechamente vinculados a esta raza, se reúnen en la parroquia de Santiago el Mayor con la intención de formar en ese templo una Hermandad de Penitencia para los Gitanos de Utrera. D. Antonio Vargas Carrillo, D. Francisco Benavides Vélez, D. Diego Torres Vargas, D. Andrés Jiménez Ramírez y D. Manuel Ojeda Vázquez figuran como Hermanos Fundadores. El resto de la Junta la componían; D. Antonio Jiménez León, como 2º Secretario y como vocales; Manuel Rodríguez Coronilla, Alonso Alarcón Lara, Manuel Jiménez Ramírez, Francisco Rodríguez Berlanga y José Jiménez Fernández.

La primera salida Procesional, se produce a las dos de la madrugada del 19 de abril de 1.957 (Viernes Santo), la cofradía tuvo una enorme acogida, gitanos y payos se habían concentrado en Utrera, haciendo de aquella madrugada algo único; el éxito alcanzado había traspasado las fronteras locales y en lo sucesivo la Semana Santa de Utrera sería algo diferente, los gitanos la habían renovado con la peculiar manera de sentir sus cosas.

El 18 de Diciembre de ese mismo año fue Bendecida y pasó a recibir Culto, Ntra. Sra. de la Esperanza, que ya en la Semana Santa de 1.958 desfila por las calles de Utrera.

Imágenes:

Stmo. Cristo de la Buena Muerte

Crucificado, realizado en madera de ciprés policromada de principios del siglo XVII, por su similitud con el Cristo de la Salud de la Hdad. de la Carreteria de Sevilla se puede atribuir a Matías de la Cruz. Restaurado en 2.001 por el imaginero Juan Manuel Miñarro.

Ntra. Sra. de la Esperanza

Tallada en 1.952 por D. José Moreno Alonso, escultor aficionado, de Jerez de la Frontera.
En 1.971 el insigne imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte la retalla y policroma de nuevo dándole la actual fisonomía, bastante diferente y mucho más acertada que la original.

Ntra. Sra. del Rosario

Es una artística imagen del siglo XVI, muy retocada a través de los años y no siempre con acierto

Beato Ceferino, Mártir

La imagen del Beato Ceferino es de la imaginera utrerana Encarnación Hurtado Molina (1.998).

Orígenes e historia del Potaje Gitano de Utrera

La anécdota, que con el paso del tiempo hace historia y no solo en propia hermandad, sino que lo hace en el pueblo de Utrera y en la propia Cultura Flamenca, acontece en la primavera de 1.957 y es que para festejar el primer desfile de penitencia de la cofradía por las calles de Utrera, esta Hermandad organiza una fiesta gitana, una comida de hermandad, en que se guisa un potaje de alubias blancas  -llamado por los gitanos “potaje de frijones”-, el plato más apetecido por esta “gente” y, como era de esperar y al termino de la comida, se organizó una fiesta de cante y baile, en la que se puso de manifiesto el arte, el duende y la gracia que siempre caracterizaron a los gitanos de Utrera, con artistas tan emblemáticos y universales, como Fernanda y Bernarda, por citar una muestra, Medallas de Plata de la Junta de Andalucía.

Lo que no podían sospechar los gitanos de Utrera con la celebración de esta fiesta de carácter familiar, era que iban a contribuir al nacimiento de la actual etapa del cante, pues la continuación anual de esta fiesta gitana, llamada desde su segundo año “Potaje Gitano de Utrera”, fue el impulso que los demás pueblos de Andalucía necesitaban para crear sus propios festivales flamencos y así, en la línea del festival de Utrera, surgieron  el “Gazpacho Andaluz” de Morón de la Frontera, la “Caracola” de Lebrija y otros importantes como los de Mairena del Alcor, la Puebla de Cazalla y “Fiesta de la Buleria” de Jerez, entre otros muchos.

El Cante Flamenco, patrimonio cultural de Andalucía que ya vivió su etapa hermética desde el 1.780 hasta la etapa de esplendor del 1.860 y hasta el 1.920, llamada también de los cafés cantantes y en la que destacaron las más gloriosas y míticas figuras de la historia del cante, recoge también el “angustioso” intento de Falla, Zuloaga, García Lorca…, por salvar un poco el cante, con el descubrimiento de Manolo Caracol. A esto le sigue la mal llamada “Opera Flamenca” y es entonces, en los años cincuenta, cuando el cante está más caído y deteriorado, cuando surgen y, gracias al “Potaje Gitano de Utrera”, los festivales flamencos, periodo actual, llamado etapa revalorizante del cante.

Utrera cuenta en su haber con sello propio de la “solea” de Mercedes la Sernerta a cuya figura histórica suma los nombres de “Rosario la del Colorao” y “Pinini”, que dan igualmente esta ciudad un sello especial en la “bulería” y en la “cantiña”. En la actualidad, Utrera cuenta con nombres tan señeros como los ya mencionados de Fernanda y Bernarda, Pepa, Gaspar de Utrera, Bambino, Curro de Utrera y otros.

El Potaje Gitano, como queda dicho, se viene celebrando desde 1.957, es el primer festival flamenco de España y se celebra siempre en la fecha del ultimo sábado de Junio, en el marco muy apropiado del patio del Colegio Salesiano -primer Colegio Salesiano de España- y con una asistencia de 1.500/2.000 personas. A él asisten como participantes las mejores figuras del cante, del baile y del toque del momento y, de forma tradicional, cada año se celebra en honor de una figura del arte flamenco, o cualquier otro arte, como la pintura, la música, la poesía o el toreo. En este particular se relacionan los nombres de Antonio Mairena, Manolo Caracol, Lola Flores, Pastora Imperio, Rocío Jurado, Juanita Reina, Fernanda y Bernarda, Chiquetete, José Mercé y Curro Romero, por solo citar algunos (Relación completa de los homenajeados en anexo adjunto).

Potaje Gitano de Utrera